¿Por qué nos levantamos? ¿Por qué luchamos además de por nuestra propia supervivencia? ¿Es por la libertad? ¿Por la verdad? ¿Por la paz? ¿Tal vez por el amor?
Ilusiones. Desvaríos de la perfección. Concepciones temporales de un frágil intelecto humano que trata con desesperación de justificar una existencia sin sentido ni objetivo.
Todas son artificiales. Sólo una mente humana inventaría algo tan insulso como el amor. Entonces, ¿por qué no nos resistimos?
Porque así lo hemos elegido.
