A veces se trata simplemente de saber mirar. Caminamos como las ovejas, ciegos, y a tientas. Estamos enganchados a la comodidad de la ignorancia que nos proporciona la felicidad. No se trata de ser conscientes de la realidad para inmediatamente dejar de ser feliz, menuda fobia que tenemos los seres humanos a que eso pase.
A veces se trata simplemente de saber mirar, salir de la ignorancia que nos proporciona la felicidad, ser conscientes de la pura realidad, y tomárselo todo con desbordante ironía y humor, para no dejar de ser felices cuando nos demos cuenta de la diferencia entre necesitar lo que queremos, y querer lo que necesitamos.