Es como nadar bajo el agua, lo mismo que te proporciona sensación de libertad, te limita. Cuando mejor, cuando más libre te sientes, tu cuerpo pide oxígeno y tienes que salir a respirar.
Todo lo que hacemos día a día, lo que sentimos, lo que nos gusta, lo que tenemos (personas incluidas), lo que nos hace felices, lo que no…es nuestra libertad, tomamos nuestras decisiones. Y cuando coges carrerilla, cuando parece que todo está echo y que sabes lo que hay…te ahogas, y necesitas salir a coger aire.
